La amortización anticipada y el cambio de préstamos de tipo variable a fijo serán posibles

De entre las medidas que se barajaban para aliviar posibles problemas de pago a familias vulnerables, la amortización anticipada y el cambio de préstamos de tipo variable a fijo serán posibles.

El Gobierno y la banca han diseñado un catálogo de medidas de alivio financiero para los hogares que encaren dificultades con la hipoteca a raíz de la escalada del euríbor que incluye facilidades generales, y que finalmente se ha aprobado este martes en el Consejo de Ministros. En el pack se incorporan soluciones para favorecer la amortización anticipada y el cambio de préstamos de tipo variable a fijo, surtiendo así un apoyo a una mayor amplitud de hogares endeudados al tiempo que se alientan además la competencia entre entidades financieras. Se espera que las medidas beneficien a un millón de hipotecados, según ha informado Nadia Calviño en la rueda de prensa posterior al Consejo.

Sin embargo, el gran foco de las actuaciones está en aquellas familias que mayores problemas encaren por un encarecimiento de sus cuotas, es decir, los vulnerables y las clases medias.

La intención es desplegar dos protocolos, al estilo del Código de Buenas Prácticas creado en la anterior crisis de 2012 para ayudar a las familias con peor perfil socioeconómico. Por un lado se reeditará dicho Código, ampliando su ámbito de actuación y reforzándolo tomando de base la experiencia de su funcionamiento en los últimos diez años y adaptándola a la situación actual; y en paralelo se acuña un nuevo código para deudores de clase media en riesgo de vulnerabilidad por el súbito aumento del euríbor (entre diciembre y hoy su tasa ha pasado del -0,501% al 2,837%).

Para los deudores hipotecarios vulnerables (con rentas inferiores a 25.200 euros al año, tres veces el IPREM) se ampliará y reforzará el Código de Buenas Prácticas aprobado en 2012, de forma que podrán reestructurar el préstamo hipotecario con una rebaja del tipo de interés durante el periodo de 5 años de carencia (hasta Euríbor -0,10% desde el Euríbor +0,25 actual). Asimismo, se ampliará a dos años el plazo para solicitar la dación en pago de la vivienda y se contempla la posibilidad de una segunda reestructuración, en caso necesario. y se amplía de seis a doce meses el plazo para poder solicitar el alquiler social.

A modo de ejemplo, Calviño ha señalado que la aplicación de estas medidas permitirá que una familia con una hipoteca tipo de 120.000 euros y una cuota mensual de 524 euros tras la revisión de tipos de interés verá reducida su cuota durante el periodo de carencia de 5 años en más de un 50%, hasta los 246 euros.

Los hogares con renta inferior a 25.200 euros al año que dediquen más del 50% de su renta mensual al pago de la hipoteca pero que no cumplan el criterio actual del incremento de un 50% del esfuerzo hipotecario podrán acogerse al Código con una carencia de 2 años, un tipo de interés menor durante la carencia y un alargamiento del plazo de la hipoteca en hasta 7 años.

La vicepresidenta ha destacado además que se garantiza la salvaguarda y el mantenimiento de las condiciones en el caso de cesión de créditos a un tercero, como, por ejemplo, un fondo de inversión. Además, «se eliminarán durante todo 2023 las comisiones por amortización anticipada y cambio de hipoteca de tipo variable a fijo».

Un segundo código da solución a la situación actual, donde la inflación y la subida de tipos mete presión a las familias medias. Entre las alternativas que se ofrecen a los colectivos de rentas medias con riesgo de problemas de repago en la hipoteca, se aprueban las extensiones de plazos y fijación de carencias para las entidades que, de nuevo, se adscriban al Código. Son protocolos de voluntario seguimiento pero que obligan cuando se decide la adscripción. Podrán beneficiarse de estas medidas los hogares con renta inferior a 29.400 euros anuales (tres veces y media el IPREM) e hipotecas suscritas hasta el 31 de diciembre de 2022 que tengan una carga hipotecaria superior al 30% de su renta y que haya subido, al menos, un 20%.

Las entidades financieras para todos estos casos deberán ofrecer a todos estos casos la posibilidad de congelación durante 12 meses de la cuota, un tipo de interés menor sobre el principal aplazado y un alargamiento del plazo del préstamo hasta 7 años. Esto permitirá proteger a unas 700.000 familias, según Calviño.

Los dos Códigos de Buenas Prácticas serán de adhesión voluntaria por parte de las entidades financieras, que estarán obligadas a cumplirlos una vez suscritos. En caso de transmisión del crédito a un tercero, las entidades bancarias deberán garantizar la protección de este catálogo de medidas en caso de transmisión del crédito a un tercero.

Autoridad del defensa del cliente financiero

El Consejo de Ministros también ha aprobado el proyecto de ley de creación de la Autoridad Administrativa Independiente de Defensa del Cliente Financiero, cuyo objetivo es vigilar la conducta financiera en los distintos mercados y resolver los conflictos entre entidades y clientes de manera extrajudicial.

Calviño ha explicado que esta figura tendrá competencias para imponer sanciones y supondrá la puesta en marcha de un mecanismo que unificará los servicios de reclamaciones del Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP).

Esta figura, que estará financiada por las entidades financieras, estará dotada de autonomía e independencia y resolverá las reclamaciones de los clientes que no hayan quedado satisfechos con la respuesta que le hayan dado los servicios de atención al cliente de sus entidades financieras.

El préstamo inmobiliario medio se encarece 3.000 euros más al año

La acelerada escalada del euríbor ha encarecido la hipoteca variable media en 3.000 euros al año, desde cierre del pasado diciembre a la actualidad. El euríbor cerró 2021 en negativo, al -0,501%, y desde entonces ha subido más de 3,33 puntos porcentuales, hasta situarse en el 2,837%. Las fuentes financieras consultadas por este diario prevén que el principal indicador del precio de las hipotecas frene la carrera de los últimos meses, potenciada por la subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE), y se estabilice en el 3%.

 

Fuente: www.eleconomista.es

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