Los peligros de cambiar de hipoteca variable a fija

Llevar a cabo cambios en lo que a productos financieros se refiere, requiere de especial cuidado y atención para evitar problemas por prácticas poco transparentes o legales por parte de las entidades financieras.

Asufin ha observado «prácticas dudosas» del sector bancario en los cambios de hipotecas de tipo variable a fijo, como que las entidades no estarían respetando las ofertas vinculantes, con subidas de precio en las ofertas finales que se presentan a los clientes, o subrogaciones «encubiertas» para «sortear» la Ley de subrogación hipotecaria, según ha denunciado este lunes en un comunicado.

En concreto, ha señalado que no se estarían respetando los tiempos fijados por las ofertas vinculantes y, cuando el cliente procede a formalizar el cambio, la entidad le notificaría una subida del tipo de interés.

En este sentido, se estarían incrementando el número de quejas de clientes que tienen una oferta de la entidad con una validez de 30 a 60 días, o incluso que entregan la Ficha Europea de Información Normalizada» (FEIN), donde se formaliza la oferta vinculante y se fijan unas condiciones hasta una determinada fecha.

Sin embargo, estos clientes estarían denunciado que estas ofertas se retirarían antes de finalizar el plazo. «Esta situación se da porque algunas entidades están haciendo ofertas a más clientes de los que pueden asumir en esas condiciones concretas. Una vez que se acaba el cupo, modifican la oferta a peor para el siguiente grupo de clientes», afirma la asociación.

Así, muchos clientes se estarían encontrando con que tenían una oferta hasta el final de mes a un tipo fijo del 1,95%, pero que el banco la cambiaría al 2,55% antes de que acabe el plazo. Asufin asegura que esta situación es «sumamente irregular» y recuerda que las ofertas vinculantes «tienen un plazo mínimo» para que el cliente tome la decisión y «la entidad debe mantenerla durante ese tiempo».

Además, señala que algunos sindicatos también han denunciado esta situación para los empleados del sector, a los que tampoco se les estaría respetando las condiciones ofertadas, «empeorándoles la situación».

Subrogaciones y novaciones 

Por otra parte, Asufin insiste que se están produciendo subrogaciones «encubiertas» o la «obstaculización» de novaciones, una denuncia que ha venido realizando en las últimas semanas. Para evitar esta situación, la asociación ha propuesto modificar la legislación sobre subrogaciones y novaciones, que actualmente establece que la entidad del cliente dispone de 15 días para ofrecer al deudor una modificación de las condiciones de su préstamo, en los términos que estime convenientes, un plazo durante el cual no se puede formalizar la subrogación. De esta forma, se facilita la «contraoferta».

«Consideramos que esta ventaja dada a la entidad cliente entorpece el normal funcionamiento del mercado hipotecario en estos momentos, dado que disuade a las entidades competidoras a ofrecer mejoras sustanciales a clientes ajenos a las mismas», ha afirmado.

De esta forma, considera que, en la medida en que la entidad del cliente puede ofrecer «de primeras» una mejora de las condiciones, una vez que no lo hace, «la competencia debería poder obrar en igualdad de condiciones».

Propuesta a la EBA

Asufin también recuerda que recientemente ha elevado a la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) una serie de propuestas para «aliviar la carga financiera» que supone la subida de tipos de interés para las familias, y entre las que se incluye facilitar el cambio de hipoteca variable a fija o plantear la posibilidad de moratorias a coste cero.

La asociación señala que, en general, las entidades «deberían facilitar» la renegociación de las hipotecas, para lo que cree conveniente que se elabore una guía de buenas prácticas con «criterios estrictos» para las entidades, en ámbitos como la comercialización de productos combinados. Además, ha instado a los bancos a que los cambios de hipotecas no impliquen la colocación de otros productos que «contribuyen al encarecimiento de la TAE final de los préstamos».

La asociación considera, igualmente, que alargar el plazo de las hipotecas, con carencia o moratoria temporal de intereses, es «pan para hoy y hambre para mañana», ya que los intereses que no se cobren durante el periodo de tiempo estipulado (ya sean 6, 12 o 24 meses) «se diferirán en el resto del mismo y terminarán engordando las cuotas restantes».

Cabe recordar que, en el marco de la colaboración entre Economía y la banca, se ha elaborado un borrador de real decreto por el que se aprobaría un protocolo temporal de extensión de plazos para deudores hipotecarios afectados por la subida de tipos en el actual contexto inflacionista, y que incluiría la posibilidad de extender el plazo de amortización de los préstamos en hasta cinco años, siempre que este plazo no supere los 40 años desde su concesión.

Al respecto, la asociación insiste en que las medidas para familias vulnerables ante el aumento de los tipos de interés deben ser «más ambiciosas» y que los alargamientos de plazo propuestos «no pueden suponer más deuda».

 

Fuente: www.idealista.com

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